martes, 4 de septiembre de 2007

CERO

Instrucciones de uso: desnudarse por completo.


El chaval ya me estaba tocando el moño. Por no decir el coño. Hala, ya lo he dicho.
- Mire, señorita, con todos mis respetos... pero no me creo que sean tan hijos de puta.
- Creo que te estás pasando tres pueblos, majo...
- Ah, ¿sí? Y una mierda, y además es que lo sabes. Y te tuteo porque ya está escrito así. Lo que me ofreces no tiene ni sentido, ni común.
- ¿Y a mí qué me cuentas? Y haz el favor, deja de mirarme así, que o te cruzo la cara de una hostia, o te llevo al cuarto de baño y te destrozo.
- Tienes razón, yo he venido aquí por curro. Pero mira, por esta pasta, paso. Ni que viviese con mis padres aún. Así que le dices al mercenario de tu jefe que la chupe. Y tú, o me cruzas la cara de una hostia, o me llevas al cuarto de baño y te destrozo, tú misma.
En ese momento me echó tal mirada con esos ojazos verdes, que me puse berraca como en mi vida... me lo habría tirado encima de mi mesa.
- ...mejor será que te pires, nene. Suerte con lo de encontrar curro.
- Pues hala. Como lo hayas hecho otras veces.
Se puso de pie, despacio, con demasiada clase para un chaval de veinticinco. Pero no llegaba a chulería. Se me escapaba un "espera" por la boca... mentira puta, se me escapaban las babas. Y así, como a cámara lenta, lo ví saliendo de la oficina. Hacía un viento suave de verano. Vamos, lo sé porque se me apagó el incendio de debajo de la falda cuando el mozo abrió la puerta...
Pause.
Sí, pause, el botón al que le das cuando te joden la película con una llamadita.
Pues eso, lo paramos todo en ese preciso instante.
Me lo estoy pasando mejor que en un cumpleaños de Carmina Ordoñez, pero hay que ser realistas. En realidad el prota soy yo, no la chavala. Que estaba tremenda, todo sea dicho.
¿Os pensábais que esto iba de una administrativa supergolfa? Pues no, mira. Pero ha sido divertido lo de suplantar identidades, creo que lo utilizaré si algún día me da por escribir un libro...
Play/Resume
(No creo que haya que explicarlo esta vez. Ya sois mayorcitos. Y si el mando no funciona... es las pila, como dice un gran amigo mío.)
Me cago en Murphy, en sus leyes, y en el subnormal que inventó el boli Bic, por darle al tal Murphy algo para escribir. Vaya día. Eso de que "al que madruga, Björk le ayuda"... ni de coña. Que me he levantado a primera hora. Vamos, a la una. Lo mejor hasta ahora ha sido la administrativa, que estaba muy maja, ella. En fin, me parece que voy a ver si me pongo en bolas en mitad de la Castellana a masticar un tapacubo. A ver qué pasa.
Lo de ir por la calle pensando existencialidades tiene sus consecuencias inesperadas. Vaya pisotón que le he dado a... a esta pedazo de mujer...
- ¡Joder! Pero tío, mira por donde vas... joder, qué dolor...
- ¡Buf! Perdona niña, iba abducido por extraterrestres...
- ...ehm... y a mí, ¿qué me cuentas? Si yo soy charcutera...
- Pues tengo ahí el taxi, corta dos lonchas finas y me dices qué te debo...
- Me debes una tirita. Pero mejor me dejas que te maquille a lo Alaska, que hoy tengo la tarde ochentera. Y me explicas eso de que me esté poniendo cachonda sólo con oir las subnormalidades que dices.
- No me chilles, que no te veo... Pero tú eres igual de licenciada que yo, así que habrá que ir a Patricia a discutirlo...
- ¿Ves? Me vienes al pelo para mis planes de dominar el mundo. Invítame a un café.
- Venga, va. Te lo debo por el pisotón.
Hala, otro giro al infierno. Al final la cosa se pone interesante. Vaya tía más imbécil. Vamos, igual de imbécil que yo. Tiene un moño a lo Chun-Li, con dos palillos chinos cruzados en x, que me dice que es de las mías. Ah no, eso ya me lo había dicho la conversación de antes. Pero lo que sí es verdad es que tiene unos ojazos...
Mientras voy pensando esto, la muy incompetente cruza en rojo... y claro, pasa lo que pasa. Pues que se la lleva un Audi Quattro por delante. No creo que le haya dolido mucho, quejarse, no se queja. Moverse, tampoco. Ahora, al que le toque limpiar todo esto... vaya escabechina... El conductor bien, gracias.
Pues nada, que parece ser que la cosa está chunga. Al hospital. Vaya día. Así no hay quien empiece un e-book. Me cago en Murphy...
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